Un grupo de estudiantes argentinos de entre 17 y 18 años, que cursa el último año de la secundaria en la Escuela Nicolás Luna, ubicada en el departamento de General Alvear, Mendoza, fue reconocido en el concurso internacional de conciencia ambiental Smart Green Planet. Este certamen contó con la participación de más de 100 proyectos provenientes de instituciones educativas de España y Latinoamérica.

Los jóvenes asisten a esta escuela situada en el distrito rural Alvear Oeste, en el área de La Marzolina, cuya población era de 417 habitantes según el censo de 2010. “Estamos profundamente agradecidos con la comunidad alvearense, que se involucró activamente con el proyecto de los chicos, y muy emocionados porque somos la única escuela argentina galardonada en este certamen internacional”, relató a Clarín la docente Daniela Gómez.
Muchos alumnos viven en fincas rurales y recorren diariamente un trayecto que les permitió identificar problemas relacionados con el cuidado del medioambiente y la contaminación. “Detectaron la gran cantidad de botellas plásticas desechadas en las calles, acequias y canales de riego, que afectan el agua utilizada en las fincas. Varios ayudan en sus hogares a limpiar esas zonas”, explicó Gómez, con más de 30 años de experiencia docente.
El proyecto comenzó en el aula como una propuesta integradora de historia y geografía dentro de la metodología Aprendizaje Basado en Problemas (ABP), impulsada por la Dirección General de Escuelas de Mendoza. “Analizamos el modelo agroexportador argentino entre 1880 y 1930, la industrialización por sustitución de importaciones y el impacto ambiental generado por esas actividades, pero nuestro objetivo fue que los chicos pudieran trasladar ese aprendizaje a su realidad cotidiana”, señaló la docente.
Los estudiantes identificaron como desafío principal la contaminación plástica en los espacios que frecuentan, y se preguntaron qué hacer para visibilizar la problemática y aportar una solución. La creatividad del grupo se reflejó en la propuesta de construir un laberinto lúdico e inclusivo denominado “Green Maze”, utilizando las botellas plásticas recolectadas en la localidad y sus alrededores.
El lugar elegido para esta instalación fue el Parque Luna, un espacio emblemático del distrito Alvear Oeste, ubicado junto a la histórica estación ferroviaria. El proyecto demandó un intenso trabajo interdisciplinario a contrarreloj, incorporando materias como lengua, contabilidad e inglés, para elaborar un presupuesto, preparar la presentación oral y preparar la documentación escrita. Cinco docentes acompañaron y guiaron a los alumnos durante todo el proceso.
El diseño contempló un laberinto cuyas paredes combinarán botellas recicladas con materiales constructivos tradicionales, dimensionado para estimular habilidades como la orientación, la resolución de problemas y la exploración a través del juego. La distribución del trabajo se organizó por comisiones según las habilidades de los estudiantes, quienes además recibieron el apoyo activo de sus familias en la recolección y difusión de la iniciativa.
Luego de obtener un premio departamental de 1,5 millones de pesos, el grupo fue postulado para la sexta edición del concurso internacional Smart Green Planet, organizado por Ambientech, que este año recibió un récord de más de 100 proyectos. Aunque en esta instancia no se otorgó un premio económico, el reconocimiento consistió en un diploma con sello verde de educación ambiental.
El laberinto “Green Maze” fue uno de los seis proyectos premiados, cinco elegidos por el jurado y dos por votación popular. La comunidad de General Alvear movilizó una importante campaña en redes sociales para apoyar la iniciativa, con la participación de familias residentes en otras provincias e incluso en el extranjero.
“Los estudiantes realizaron videos explicando su objetivo: embellecer el parque del pueblo con conciencia ecológica. La emoción fue enorme cuando se anunció que habían sido destacados entre tantas escuelas”, compartió Gómez. Las autoridades locales, los medios provinciales y la legislatura mendocina les ofrecieron reconocimientos oficiales.
Actualmente, con el financiamiento obtenido y el respaldo municipal, el proyecto avanza hacia su concreción, estimando la finalización de la obra para septiembre u octubre de 2026. Utilizando incluso tecnología de inteligencia artificial, presentaron un renderizado realista que ilustra cómo quedará la estructura en el Parque Luna.
Los estudiantes continúan trabajando en nuevos proyectos, enfocados ahora en microemprendimientos con salida laboral y abordando temáticas vinculadas a los ecosistemas terrestres y la importancia de las mujeres agricultoras, integrando una perspectiva de género alineada con los objetivos de desarrollo sostenible.
Daniela Gómez subrayó el compromiso y la capacidad creativa de sus alumnos, destacándolos como protagonistas de su propio aprendizaje. “No solo son el futuro, son el presente, y debemos confiar y brindarles oportunidades para que puedan crear”, afirmó con orgullo.
La promoción 2026 de la Escuela Nicolás Luna celebra la repercusión de este reconocimiento internacional, conscientes de que su proyecto trasciende y dejará un legado positivo para la comunidad.
TOLHUIN PRIMERO TIERRA DEL FUEGO | ARGENTINA.
